LA CIRUGÍA ESTÉTICA VAGINAL. ¿LA MÚTILACIÓN GENITAL FEMENINA DE OCCIDENTE?

¿Alguna vez te has planteado que la mutilación genital femenina también está presente en nuestro país en forma de cirugía estética vaginal?

 

La lipoescultura del pubis, la labioplastia y la vaginoplastia son algunos procesos quirúrgicos que consisten en extirpar parte del tejido genital de las mujeres con fines estéticos.

La Mutilación Genital Femenina (MGF) comprende la resección parcial o total de los genitales externos femeninos, así como otras lesiones de los órganos genitales femeninos por motivos no médicos (Organización Mundial de la Salud, 2013).

 

El próximo domingo, 6 de Febrero, es el día internacional para visibilizar  la MGF, una práctica que cada año sufren más de tres millones de niñas en el mundo (1) y que es un tipo de violencia contra las mujeres.

 

 

LA LUCHA ACTUAL CONTRA LA MUTILACIÓN GENITAL FEMENINA (MGF)

 

En la actualidad, la lucha contra la MGF se dirige exclusivamente a las mutilaciones que se practican en algunos países de África, Oriente Medio, Asia y la América Latina. Éstas prácticas se basan en rituales o tradiciones ancestrales.

En cambio, otras intervenciones que se llevan a cabo con fines estéticos en Occidente, en los denominados países “civilizados”, como la labioplastia (resección de una parte de los labios internos) o vaginoplastia (estrechamiento de la vagina), no son incluidos dentro del concepto de MGF.

Aunque a priori puedan parecerte procesos muy distintos, porque la cirugía estética genital se realiza con el consentimiento de la paciente, en un entorno médico-quirúrgico seguro y con garantías higiénicas, estas cirugías modifican los genitales de la mujer con fines no terapéuticos.

Sé que los dos procesos no se pueden comparar. La Mutilación Genital Femenina que sufren las niñas en África es un acto de violencia extrema en todos los niveles (físico, emocional y social). Aun así, me gustaría hacerte reflexionar sobre la cirugía estética vaginal, cada vez más popular en las sociedades occidentales.

Estamos hablando de esculpir los genitales a golpe de bisturí, y en muchas ocasiones, aunque sea bajo consentimiento, se hace con el objetivo de pertenecer a los estereotipos de belleza vulvar de una cultura, en este caso, la nuestra.

Mi intención con este artículo no pretende juzgar a las mujeres que optan por la cirugía estética genital, faltaría más, somos libres de tomar decisiones respecto a nuestros cuerpos. Tampoco quiero banalizar con algo tan sensible como la MGF, que cada año sufren millones de mujeres en el mundo.

Mi propósito es cuestionar otras formas de MGF que hemos normalizado o aceptado, y generar debate sobre la corporización del cuerpo de la mujer. Te agradecería que leyeras este artículo hasta el final y así puedas extraer tus propias conclusiones.

Por supuesto, un año más, me sumo a la Tolerancia Cero contra la MGF, pero me gustaría hacerte reflexionar sobre la perspectiva que tenemos de la mutilación desde Occidente, bajo una posición de neocolonialismo, control y poder, que estigmatiza y menosprecia a las comunidades que practican la MGF.

 

TIPOS DE MUTILACIÓN GENITAL FEMENINA

 

Actualmente la OMS define cuatro tipos de MGF, según sus implicaciones físicas:

 

  • Tipo I: Clitoridectomía: resección parcial o total del glande del clítoris y/o del prepucio o capuchón del clítoris.
  • Tipo II: Escisión: resección parcial o total del glande del clítoris y los labios internos*, con o sin escisión de los labios externos*.
  • Tipo III: Infibulación: estrechamiento de la abertura vaginal para crear un sello mediante el corte y la recolocación de los labios internos o externos, con o sin resección del clítoris.
  • Tipo IV: todos los demás procedimientos lesivos de los genitales externos con fines no médicos, tales como la perforación, incisión, raspado o cauterización de la zona genital.

 

CONSECUENCIAS Y PERSPECTIVAS DE FUTURO

 

En estos países se cree que las mujeres sólo son puras si se les mutila, la única opción que tienen para poder casarse y ser aceptadas socialmente. Pero las consecuencias de la MGF son terribles y afectan a distintos niveles:

 

  • Físico: hemorragias, lesiones orgánicas y funcionales, retención de orina, obstrucción del flujo menstrual, infecciones graves y crónicas, propagación del VIH, dolor, abscesos, tumores benignos del nervio, infertilidad, cicatrices, dificultades en el parto y aumento de la mortalidad materno-infantil. Algunas niñas mueren tras ser mutiladas y muchas necesitarán cirugías de reconstrucción en el futuro. A nivel sexual, extirpar parte de los órganos eréctiles implica la pérdida de placer y sensibilidad. Las primeras relaciones sexuales con penetración son una experiencia terriblemente dolorosa y puede mantenerse así el resto de sus vidas.
  • Emocional: la experiencia vivida es muy traumática y dolorosa, pudiendo generar depresión, ansiedad, trastorno de estrés postraumático o escasa autoestima.
  • Social: la mutilación es una herramienta para controlar a las mujeres. Este es el objetivo de este ritual. Por esto es tan eficaz.

 

Desgraciadamente, la MGF está muy arraigada en estos países, siendo una práctica de violencia, dominación y control social de las mujeres. La mutilación es un ritual que convierte a la niña en una mujer pura, apta para acceder al matrimonio y a la maternidad.

 

Algunos tipos de mutilación, además de extirpar tejido genital, consisten en coser los labios para sellar la entrada vaginal (infibulación o circuncisión faraónica). De esta manera, la mujer permanece virgen hasta el matrimonio. Lo que subyace bajo estas prácticas es la eliminación del deseo y el placer femenino, el desempoderamiento y la sumisión al placer del hombre y a la procreación.

 

La mujer que no es mutilada, en consecuencia, será considerada impura, marginada y rechazada por su comunidad. Sus posibilidades de supervivencia se verán muy reducidas.

 

En estas sociedades, son las mismas abuelas u otras mujeres de la familia quienes realizan y participan en el proceso de la mutilación. Mujeres que también han sido mutiladas.

¿Cómo puede ser que una madre que ha sufrido el daño y las secuelas de la MGF quiera practicarlo a sus hijas?

Desgraciadamente, las razones mencionadas anteriormente son muy poderosas y aunque parezca una contradicción, lo hacen para proteger a sus hijas, para que no queden excluidas de la comunidad.

 

Citando a la activista maliense Fatoumata Coulibaly, la mutilación genital es una lacra que convierte a las mujeres africanas en esclavas de su propia civilización, ya que desde hace siglos nuestros antepasados que practicaban la MGF pensaban que ésta valorizaba a la mujer, mientras que era justamente lo contrario (2).

 

La mutilación es una tradición muy arraigada, pero las tradiciones pueden cambiarse. El cambio es difícil, pero es posible. No basta en condenar y prohibir esta práctica, porque a pesar de estar prohibida en muchos países, sigue haciéndose en secreto. 

 

Por esto, la lucha contra la MGF deben liderarla las mujeres africanas. Necesitamos educar a la población desde una perspectiva mediadora para que estas comunidades entiendan las consecuencias de la mutilación y así, sean las mismas mujeres quienes abandonen las cuchillas.

Hacer el cambio desde dentro: que las mujeres puedan hablar de ello con sus hermanas, sus madres y sus abuelas (que también han sufrido la mutilación), huyendo de la confrontación y la lucha. Esta tarea es posible gracias al trabajo que hacen distintas asociaciones aquí y allí (3).

 

LA CIRUGÍA ESTÉTICA VAGINAL. ¿UNA FORMA MÁS DE MUTILACIÓN?

 

La cirugía estética genital femenina, también conocida como cirugía íntima, engloba distintos tratamientos estéticos dirigidos a mejorar el aspecto de la vagina y la vulva.

Estos últimos años ha crecido exponencialmente la demanda de estas cirugías por parte de mujeres jóvenes y adultas. Todas ellas tienen como objetivo común rejuvenecer los genitales, por esto se venden como cirugías de «rejuvenecimiento vaginal». Las más populares son las siguientes:

 

  • Labioplastia, ninfoplastia o ninfectomia: reducción del tamaño de los labios internos, por ser asimétricos, más grandes de lo “normativamente” aceptado, “desproporcionados” o simplemente porque cuelgan.
  • Lipoescultura del pubis: reducción de la grasa del monte de Venus (pubis) para reafirmar la piel y darle un aspecto más juvenil a la vulva. 
  • Vaginoplastia: disminución del diámetro vaginal, por ejemplo después de los partos, con el objetivo de mejorar las relaciones sexuales y dar un aspecto más terso a la vagina.
  • Blanquamiento vaginal/anal: procedimiento para aclarar la pigmentación de la vulva o del ano mediante el uso del láser médico. Se consigue un aspecto más luminoso de los genitales. Esta cirugía está  de moda por la influencia del porno, donde la zona genital y anal aparecen maquilladas e iluminadas, para que se vean más claras, rosáceas y con una apariencia más infantil.

 

La labioplastia, la lipoescultura del pubis y la vaginoplastia son procedimientos que extirpan parte de los genitales femeninos con fines no terapéuticos, por esto, en mi opinión, aunque sea bajo el consentimiento de la mujer, es una forma de mutilación genital femenina socialmente aceptada.

Concretamente, una de las cirugías más demandadas, la vaginoplastia, podría encajar en la descripción de tipo IV que define la OMS, porque consiste en reducir el diámetro vaginal realizando pequeñas incisiones para acortar los músculos que rodean la vagina y así se vuelva más estrecha.

Como cualquier otro procedimiento quirúrgico, estas cirugías conllevan riesgos generales, hemorragias, infecciones y complicaciones anestésicas. La FDA (Agencia de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos) ha informado de un aumento del dolor vaginal, cicatrices, fibrosis y laceraciones en la pared vaginal. Las intervenciones que hacen uso de láseres y otros dispositivos que emplean energía para destruir o reconfigurar el tejido vaginal (rejuvenecimiento vaginal), conllevan graves riesgos y carecen de pruebas suficientes que respalden su uso para estos fines.(5). La Sociedad Internacional para la Continencia (ICS) advierte su uso indiscriminado asociado a términos poco científicos como “rejuvenecimiento vaginal” (4).

Lo que más me preocupa es que se venda esta cirugía como la solución a los problemas sexuales de las mujeres y a la falta de tono de los músculos del suelo pélvico, en vez de potenciar la fisioterapia del suelo pélvico .

 

MI REFLEXIÓN

 

En la consulta veo a mujeres que lo están pasando francamente mal. Mujeres con disfunciones de suelo pélvico y con dolor en la vagina. Mujeres jóvenes y no tan jóvenes, víctimas del ideal de juventud y de la patologización de la vulva, simplemente por tener los genitales de una forma o tamaño distintos a los socialmente aceptados. Mujeres con las que trabajamos el empoderamiento a partir del conocimiento y la aceptación de sus genitales.

 

De ahí, mi preocupación y reflexión. En nuestro país hemos normalizado y aceptado que las mujeres, aunque sea bajo su consentimiento, mutilen sus genitales para ser aceptadas socialmente.

 

Una sociedad con unos ideales de belleza que normativiza las vulvas de apariencia joven, con unos labios y clítoris pequeños, y patologiza las vulvas que por su aspecto no caben en estos estereotipos o normativos estéticos, vulvas con los labios internos más grandes que los externos (labios hipertróficos o desproporcionados, una forma más de patologizar nuestro cuerpo), vulvas con los labios asimétricos y vaginas anchas u holgadas que reflejan el paso de los años y de los partos (6).

 

Me pregunto si estas cirugías son una herramienta para empoderar a las mujeres, bajo una decisión libre, o son una trampa de sumisión para pertenecer a unos estereotipos de belleza que idealizan la juventud, estigmatizan la madurez y promueven un modelo de sexualidad coitocentrista*. Y porque no decirlo, son un negocio muy lucrativo.

 

 

Glosario

*Labios internos: también se denominan labios menores, pero prefiero utilizar el término interno, porque las mujeres que tienen los labios internos más grandes que los externos (mayores) pueden no sentirse identificadas con esta terminología.

*Labios externos: también denominados labios mayores.

*Coitocentrista: modelo de sexualidad basado única y exclusivamente en el coito

 

Referencias

(1) UNICEF, Female Genital Mutilation/Cutting: A Global Concern.

(2) Revista Pueblos número 36. (p.52-53). Marzo 2009.

(3) Fundación WASSU Barcelona.

(4) https://www.fda.gov/news-events/comunicados-de-prensa/declaracion-del-dr-scott-gottlieb-comisionado-de-la-fda-sobre-los-esfuerzos-por-proteger-la-salud-de

(5) https://3b64we1rtwev2ibv6q12s4dd-wpengine.netdna-ssl.com/wp-content/uploads/2018/08/2018_08_05-ISSVD_ICS.pdf  

(6) Isabel Ortega Sánchez. Esculpir el género. Nuevas fronteras de la Mutilación Genital Femenina. Ediciones UIB 2013.

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