BENEFICIOS DEL ORGASMO FEMENINO

Más allá del placer, del éxtasis o la descarga sensorial y emocional, el orgasmo es una herramienta muy útil para ayudarte a resolver algunos problemas del suelo pélvico.

¿Te has preguntado qué relación puede tener el orgasmo con el suelo pélvico? A continuación, te cuento todos sus secretos.

1.¿Qué es el orgasmo?

 

El orgasmo es una experiencia personal, única, exclusiva de cada mujer y distinta según qué momento estés viviendo. Podemos hablar de clímax, expresión máxima de placer, culminación, evasión, liberación de tensión sexual acumulada, satisfacción, éxtasis…

¿Qué es para ti el orgasmo? Me encantaría que hicieras el ejercicio de describirlo con una o dos palabras.

PARA MÍ EL ORGASMO ES……………………………………………………………

¡Eso es! Probablemente has descrito el orgasmo de una forma diferente a cómo lo haría tu abuela, tu madre, tu hermana, tu prima, una amiga o yo misma. Cada una lo experimenta de forma distinta, por eso no hay una respuesta correcta, porque es algo subjetivo.

Durante el orgasmo se producen contracciones del suelo pélvico y de la matriz, por eso es tan importante tener un suelo pélvico sano, en forma y libre de tensiones para facilitar el orgasmo.  El suelo pélvico, entre otras cosas, se encarga de mantener la sangre en las zonas eréctiles de nuestros genitales, para facilitar y mantener la erección del clítoris y la respuesta sexual (que puede culminar o no en un orgasmo). Si los músculos están sanos y fuertes, se producirán contracciones de calidad durante el orgasmo y a su vez, el orgasmo te ayudará a ejercitar tu suelo pélvico. Podemos decir que el orgasmo es terapéutico y por eso, algunas de mis pacientes lo utilizan para tratar algunas disfunciones del suelo pélvico.

El orgasmo puede ir acompañado de:

  • un aumento de la frecuencia cardíaca.
  • un aumento de la presión arterial.
  • un aumento de la sudoración.
  • una apnea (dejas de respirar por un instante).
  • espasmos musculares.
  • una extensión del cuello, la columna o la pelvis.

Todas estas señales, junto a las contracciones del suelo pélvico, son la manifestación física del orgasmo: lo que le pasa a tu cuerpo cuando tienes un orgasmo.

A eso, técnicamente lo conocemos como orgasto (escrito con T). En cambio, el orgasmo, escrito con M, ¡sucede en tu mente! El placer está en tu mente, ¡no en tus genitales!.

Los genitales van a desarrollar parte de la respuesta sexual, pero quien interpreta lo que está sucediendo en tus genitales y en tus zonas erógenas, es tu cerebro, por eso la sexualidad va más allá de nuestros genitales y del coito.

Tu cuerpo tiene más de 2m² de piel, capaces de despertar tu deseo y hacerte sentir placer. Esto es lo que llamamos mapa erógeno. Cada una tiene su propio mapa, con unas coordenadas distintas para alcanzar el placer.

 

Además, tu cerebro se encarga de activar los circuitos de la recompensa, unas zonas del cerebro que se activan cuando realizamos una actividad que nos reconforta. Así, se generan una sustancias químicas, neurotransmisores (oxitocina, serotonina, dopamina, prolactina y endorfinas) que actúan como premio, nos hacen sentir mejor y que queramos repetir esa experiencia de nuevo. De este modo, el cerebro se asegura que obtengamos placer para garantizar nuestra supervivencia.

2.Beneficios del orgasmo

 

El orgasmo es beneficioso en todas las etapas de tu vida. A parte de darte una alegría te ayuda a:

 

  • mantener tu suelo pélvico en forma.
  • mantener la vagina bien hidratada.
  • activar la circulación vaginal.
  • activar la circulación pélvica.
  • disminuir la inflamación.
  • aliviar molestias.  (link calendario menstrual).
  • Reducir el estrés.
  • Facilitar el sueño.

Además, contribuye a mejorar la circulación de la sangre y la inflamación. Puede ser de gran ayuda cuando hay congestión pélvica o vaginal, durante el embarazo, la menstruación o si te han diagnosticado de dolor pélvico crónico.

Mejora la lubricación vaginal y ayuda a mantener la vagina firme, por eso es una herramienta terapéutica muy útil si padeces atrofia vaginal en la menopausia.

Durante el orgasmo se secretan oxitocina, prolactina, serotonina, dopamina y endorfinas. Estas hormonas son neurotransmisores que transmiten placer, calma, alegría y bienestar, de modo que se activan mecanismos de recompensa que te hacen sentir bien y quieras repetir. Esto, a su vez, ayuda a disminuir el estrés y refuerza tu sistema inmune.

¿Te parecen suficientes motivos para tener un orgasmo?

Me temo que sé la respuesta, pero antes de ponerte manos a la obra, sigue leyendo porque lo que viene te interesa. Voy a hablarte del actor secundario Bob, ese personaje entrañable de los Simpsons, que busca ocupar el papel protagonista. Pues en el mundo del placer, nuestro actor secundario Bob es el Deseo, quien lleva la batuta en el desarrollo de la respuesta sexual, pero que muchas veces lo arrinconamos en un segundo plano.

3. El deseo, el gran protagonista

 

El deseo es el interés por satisfacer una demanda que surge de tu interior. Es ese anhelo o ganas de alcanzar algo.

Cuando hablamos de deseo sexual, nos referimos a la búsqueda o el interés por el sexo. Nuestras experiencias sexuales, la educación que hemos recibido y nuestro entorno social y familiar van a influir en el desarrollo y la expresión de nuestra sexualidad.

El deseo puede aparecer de dos formas:

  • Como deseo activo.
  • Como deseo reactivo.

El deseo activo

 

El deseo activo es aquel deseo espontáneo, que aparece de forma natural o instintiva. Surge de tu interior, cuando tienes ganas de tener sexo (con otra persona o contigo misma).

Puede verse afectado en distintas circunstancias:

  • Si tienes alguna enfermedad o tomas alguna medicación.
  • Si estás cansada, te faltan horas de sueño o has reducido tu ingesta calórica.
  • Si tienes dolor, estrés, miedo o ansiedad.
  • Te encuentras en situación de posparto, lactancia materna o menopausia.
  • Fumas o estás expuesta a disruptores endocrinos*.

Todo ello puede afectar tu deseo sexual, por eso es necesario que te ocupes de tu salud y que entiendas que si tu ritmo de vida es frenético, estás cansada y no duermes lo suficiente, no habrá espacio para que aparezca el deseo de forma espontánea, así que tendrás que darle un espacio y empezar a prestarle atención.

 

El deseo reactivo

 

El deseo reactivo surge cuando recibes un estímulo que te motiva a tener sexo. Puede despertarse cuando alguien te acaricia de forma agradable, te susurra al oído, lees una novela erótica o ves imágenes sensuales por la tele. Para que se active tu deseo, necesitas que ese estímulo sea el adecuado, estar en un espacio íntimo (seguro), estar receptiva y tener el recuerdo de una experiencia previa positiva. 

De esta manera aumentará tu predisposición, tu motivación y las ganas de querer tener sexo. Para mantener el vínculo con tu pareja sexual, fomentar la motivación y el deseo, es imprescindible tener una experiencia sexual satisfactoria (con o sin orgasmos). Así lo explica la psiquiatra R.M.Basson¹ en su modelo de respuesta sexual.

El deseo se nutre de tus propias experiencias, de pensamientos, emociones y sensaciones. Las experiencias positivas nutren el deseo. Las malas experiencias, el dolor en la penetración o la dificultad para alcanzar el orgasmo, bloquean el deseo, por eso es tan importante recibir estímulos positivos que te llenen de alegría.

 

4. Dale alegría a tu cuerpo.

 

Si has perdido el deseo, no va a volver de hoy para mañana. La clave está en la constancia, en mimarlo cada día. Dedícate un poco de tiempo, tampoco hace falta mucho, pequeñas dosis al día son suficientes para ir nutriendo poco a poco tu deseo:

 

  • PLANIFÍCATE. Sí, parece muy poco romántico pero este es el primer paso. Si no planificas en tu agenda 10 minutos para ti, siempre encontrarás excusas y otras tareas te robarán tiempo. Si tienes pareja, buscad la forma de sincronizar vuestras agendas para pasar tiempo juntos.
  • JUEGA CON TU CUERPO: ponte frente a un espejo, mírate, sonríe, baila y dile cosas bonitas a esa persona que tienes en frente. ¡Sedúcete a ti misma!
  • REGÁLATE PEQUEÑOS PLACERES: momentos sensuales y de intimidad contigo (un masaje, un baño caliente, hacerte la manicura, acariciarte el pelo, leer una novela erótica…) o con tu pareja (besos, abrazos, caricias, masajes, cosquillas, conversaciones calientes…).
  • CONECTA CON TU SUELO PÉLVICO: muévelo, tócalo y siéntelo. Estos músculos juegan un papel importante en la respuesta sexual, así que trátalos con mucho mimo y mantenlos en forma. Si no sabes por dónde empezar, te ayudo.

 

Glosario

*Disruptores endocrinos: sustancias que alteran el equilibrio hormonal y la regulación del desarrollo embrionario fetal, y que tiene, por tanto, capacidad de provocar efectos adversos sobre la salud de un organismo o de su descendencia. Estos compuestos se encuentran en contaminantes frecuentes (ftalatos, bisfenol A), cosméticos, pesticidas…etc. Puedes consultarlos aquí.

Referencias

1. Basson,R (2000). The Female Sexual Reponse: A Different model. Journal of Sex and Marital Therapy, 26(1),51-65. DOI:10.1080/009262300278641.

DISCLAIMER

Esta información es meramente divulgativa, no tiene como objetivo diagnosticar ni tratar ninguna disfunción del suelo pélvico. De ninguna manera, debe ser considerada como sustitutivo del consejo médico. Si tienes cualquier duda, consulta con tu médico o fisioterapeuta de confianza.

 

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